"Y si fuego es lo que arde en los ojos de los jóvenes, luz es lo que veremos en los ojos del anciano” (Victor Hugo)

Nacemos, crecemos y envejecemos, es así el ciclo de la vida que no disculpa a nadie, pero es que muchos lo ven como un castigo, pero pocos ven en realidad el verdadero regalo que es envejecer. Todos conocemos a alguien que alguna vez ha temido que descubran su edad, o respalda sus opiniones con "ya no tengo edad para esto" o "si estuviera más joven..." y demás frases que evidencian como la sociedad nos ha vendido la idea de que envejecer es malo, es difícil y es triste, que se va perdiendo la movilidad, el oído, la vista...pero ciegos son aquellos que no ven la maravilla que es envejecer; cada arruga es una lección aprendida y cada cana es una experiencia inolvidable.


Es por esto que los adultos mayores, con su entera sabiduría y el legado que dejan a su paso, nos enseñan que envejecer es un obsequio que la vida nos da al culminar un viaje tan efímero y tan emocionante como lo es vivir. Es entonces nuestro deber cuidar de ellos, como alguna vez ellos cuidaron de nosotros, porque merecen ese respeto, porque merecen ese amor, porque es tu abuelita que cocina delicioso, es tu abuelo que te cuenta sus historias, es el profesor que te enseñó tanto, es la nana que cuidó tu sueño, porque son todas esas personas que fueron y siempre serán, nuestros héroes.






Contribuyendo al bienestar

Nuestro compromiso como parte de la sociedad y como empresa, es garantizar el bienestar y la salud de la comunidad, por supuesto esto incluye a las personas mayores, por lo que decidimos hacer una pequeña contribución a la Casa de Descanso Juan Pablo II, como agradecimiento por cuidar y prevalecer con la dignidad y cariño que merece la vejez.






Ayudar en tiempos de Covid

Actualmente la contingencia sanitaria en la que vivimos ha vuelto a las personas de la tercera edad más vulnerables, por lo que nuestra contribución fue de artículos de higiene y salud, sin embargo cualquier contribución es bien recibida e igual de importante. Un poco de tu tiempo, paciencia y mucho amor hacen la diferencia.